Debido a la pandemia y a cómo ha evolucionado el tema del teletrabajo, se esta generando un debate de los pro y los contras en cuanto volver o no a la oficina. En mi caso, habiendo trabajado en modalidad remota desde el 2013 aproximadamente, este debate se complica por dos temas:

  1. Reacción tardía: el teletrabajo existe desde hace años pero previamente se manejaba como una cuestión de que “al que no le gusta, que busque alternativa” y la pandemia cambio todo el entorno y la participación de la toma de decisiones.
  2. Información: antes de la pandemia, si bien había información, no había mucho para comparar. Ahora, ya mas de dos años en pandemia, no solo hay mucha mas información sino que, sumada al punto anterior, se han expandido las variables y las posibilidades porque los trabajadores han experimentado de primera mano esta modalidad.

Entonces, cómo ver de manera objetiva esta situación tan particular.

  1. El teletrabajo es una modalidad. Pero los objetivos de emprendedores y empresas siguen siendo los mismos. Mantener ese norte, para eso existen las Misiones / Visiones y Valores.
  2. Escuchar al equipo: utilizar encuestas, charlas, reuniones para entender qué se ganó y que se perdió. Obviamente la honestidad es clave. Pero asumiendo que esto es manejado por líderes competentes, es necesario entender qué cambio. Los datos generales sobre teletrabajo nos dicen cosas positivas y negativas, pero enfoquemos nuestra energía en entenderlo dentro de nuestra necesidad de empresa, negocio o emprendimiento.
  3. Necesidades y Flexibilidad: teniendo una noción mas específica, cuáles son las posibilidades, los pro y contras verdaderos. Las aguas van a estar divididas en gente que quiere full teletrabajo contra full presencial y todos los grises. Pero hay que entender cada parte y ser flexibles. En cualquier emprendimiento hay tareas que pueden hacerse de cualquier lugar del mundo, otras no. Identificar las partes críticas.
  4. Evaluar implementación: con el punto 3 listo, queda solo por solucionar el cómo y el cuándo, que muchas veces se resume a qué cambios hay que hacer (acciones) y gastos que tomar en cuenta (presupuesto).

Qué evitar (o cómo solucionar temas más específicos)

  • No se pueden hacer soluciones para todos (o hay patadas o hay pa’ todos): cuando esta frase sale en evaluaciones lo que en realidad se esta demostrando es que no se cumple el punto 3, en especial la flexibilidad. Tomemos estos ejemplos: en muchas empresas, la parte de ventas vive en la calle, han trabajado en modo híbrido desde hace años y no por tener un escritorio con nombre en la empresa los convierte en trabajadores presenciales. TI es otro gran ejemplo, con el nivel de automatización y virtualización, TI es el ejemplo más claro de que ciertos sectores están mejor preparados para teletrabajo que otros. En los dos ejemplos, las empresas eran funcionales previo a la pandemia. En esos casos, la complejidad pasa al punto 4, los cómos y los cuándos.
  • No reinventar la rueda, sacarle el jugo a lo que tenemos: al principio de la pandemia, hubo que hacer un gran esfuerzo en migrar a tecnologías, metodologías y procedimientos en cuestión de semanas o pocos meses. Si no se aprendió de eso… es un tema para otro post. Pero lo ideal es haber aprendido y entender que ya teniendo una base más funcional, es hora de usar las herramientas existentes y no reinventar la rueda con soluciones que requieran otra revolución. Consulte con sus proveedores, equipos y vean que pueden obtener de las soluciones actuales. Un ejemplo claro: muchas empresas pasaron a utilizar herramientas de colaboración tipo Microsoft365. Estas herramientas (como tantas otras) se están sub-utilizando en muchas empresas. Existe un potencial enorme que permite mejorar el trabajo presencial y el remoto.
  • Cambio de cultura: esto no debe verse como un problema sino como algo que hay que solucionar ya. Esta, seguramente, no será última pandemia y existe una lista de otras cosas que pueden suceder desde temas económicos hasta catástrofes de todo tipo a cualquier nivel (local, regional, mundial). Todo individuo, emprendimiento o empresa debe promover la cultura de cambio. Volviendo al punto de la Reacción Tardía, es un lujo que ya no podemos darnos.
  • Presupuestos a largo plazo: muchas empresas son muy eficientes en pronosticar pero no todas piensan a largo plazo en cuánto a qué representan esos recortes fuera del ambiente presupuestario. Siguiendo el concepto de cambio de cultura, ya no sirve ver presupuestos solamente desde la parte financiera. De la misma manera que no se puede implementar sistemas sin entender la parte de Recursos Humanos.
  • Control: existe una gran preocupación que se resume en la frase “si se trabaja de la casa no se sabe qué están haciendo”. Por eso hay que cambiar de un modelo reactivo a uno de planeamiento, de administración de proyectos. Temas de los cuales hay suficiente información. Trabajar mas en objetivos y no en rendir cuentas a corto plazo o hacer reuniones o tareas de último momento. Existen muchas herramientas (inclusive gratuitas) para medir tiempos. Pensar en proyectos mas que en departamentos y tareas. Esto es lo que hacen las empresas más eficientes del planeta. Se establece un proyecto, se ponen las reglas sobre la mesa y se estima (al igual que cuando se estima presupuesto) un estimado de horas por tarea. Cada encargado reporta horas a esas tareas. No hay necesidad de pasar de un modelo reactivo a Agile o full PMO. De nuevo, no reinventar la rueda y empezar con curva de aprendizaje lo mas baja posible.

¿Conoce casos específicos (buenos o malos) sobre teletrabajo? déjelo en los comentarios