En la Universidad de California, Berkeley, confirmaron en un experimento con 24 personas lo que se había dicho hace unos meses sobre el 3D en las películas y el daño tanto a la vista como al cerebro. Los síntomas reportados son fatiga, dolor de cabeza y mareos. Los resultados son los mismos y tienen que ver con el hecho de que al ser 3D simulado los ojos y el cerebro se tienen que adaptat cont?uamente a la distancia de la pantalla y a la distancia de los objetos que se ven en 3D. Esta “confusión” que se crea para lograr el efecto hace que el cerebro trabaje de manera anormal al tratar de procesar los datos de enfoque y distancia, los cuales en la tecnología 3D son artificiales y solo por partes: en una misma escena puede haber partes 2D y 3D, en movimiento y que cambian constantemente.

Según el estudio el problema es más fácil de detectar cuando la distancia es menor (TVs, computaoras).