La tendencia es informatizar la educación. La industria hace lo imposible para que el desarrollo de aplicaciones sea cada vez más accesible en un mercado donde cada día se publican miles de nuevas apps. Y el sistema esta hambriento de programadores. Es por eso que las nuevas iniciativas educativas tratan de darle a la informática el mismo peso que se le da a las matemáticas y no como una materia accesoria como puede ser música o religión.

Ahí ya tenemos un problema. Las matemáticas, considerado (aun) por muchos la vara de medición de inteligencia es un requerimiento que se arrastra de la Revolución Industrial. La industria necesitaba ingenieros y un mínimo de matemáticas para tener operadores capaces. Lamentablemente muchas de las características de aquel entonces siguen manteniéndose en el sistema educativo y nunca fueron reformadas: segregación por edad, materias, receso estrictos y un sistema igualmente rígido en donde se trata de estandarizarlo todo. Inclusive los métodos de evaluación, las pruebas; que ya se volvieron más importantes que los temas a evaluar (la calidad de educación).

En esta contradicción del control y la estandarización que siempre esta bajo crítica se pretende agregar la programación con el mismo fin de suplir a la industria con profesionales capacitados. Pero todos somos diferentes y tenemos diferentes habilidades. Hay gente con potencial literario que en su vida va a hacer más matemáticas que una regla de tres simple. Hay ingenieros que gustan de leer, pero que nada les importa el análisis gramático que se puede analizar en un colegio secundario. Hay gente que quiere nadar, o bailar, o tocar un instrumento, o construir paneles solares o casas… pero tienen que pasar por los filtros y los requerimientos obsoletos de un sistema educativo que ademas consume un tiempo enorme enseñando materias a lo tonto en horarios que muchas veces compiten con horarios de oficina entre las clases, las tareas y la necesidad de cubrir mas tiempo libre con actividades extra curriculares o de apoyo.

Enseñar programación Si tiene sus beneficios. Pero no debería ir más allá de enseñar estructuras y lógica. Al fin y al cabo la programación es, al igual que las matemáticas y otras disciplinas, una herramienta. Pero intentar poner a todo el mundo a un mismo nivel es un grave error.

Programación, desarrollo de apps y otros temas informáticos deberían darse, ademas, como parte integral de otras materias. Que se usen sus métodos para desarrollar soluciones y no como una herramienta meramente de logro económico. La industria de la informática esta continuamente en movimiento y sumida en un caos. Es la verdad. Si quieren prueba de esto pueden ver cómo funciona la industria de los video juegos, un mercado enorme, que mueve millones y que todos tenemos en celulares, consolas y otros dispositivos. Con historias de éxitos publicados y caídas no tan publicitadas. Y eso que es una de las ramas de la ciencia de donde vienen muchísimas soluciones a problemas, pero por ser otra sub clase del sistema económico depende de los errores, apuros y puntos de vista de su clase padre.

No, no necesitamos que salgan programadores desde la escuela o desde la secundaria. Necesitamos enseñar los mecanismos que promuevan prácticas eficientes de búsqueda, análisis y resolución de problemas. El crear productos debería ser un efecto secundario. No necesitamos, en un sistema estructurado tener otra materia aislada que le meta a todos los alumnos por igual los conocimientos como si a todos les fuera a servir igual. Porque no es cierto y es un desgaste mental que ya debería ser evidente en un mundo donde la competitividad y la escasez ya generan muchos problemas.